El deporte como componente de la paz, une a los pueblos del mundo.

Por: Jorge Ancizar Cabrera Reyes.

“El deporte puede crear la esperanza donde antes sólo había desesperación. Es más poderoso que los gobiernos para quebrar las barreras raciales. El deporte puede cambiar el mundo”. Nelson Mandela

La práctica y la participación en el deporte contribuyen significativamente al desarrollo de la persona en los comienzos de su niñez y de su enseñanza en todos los niveles. Además, el deporte sirve para la superación integral del ser humano, logrando a través de él, fortalecer el concepto como cultura, que sirve como vehículo sustancial en la transformación social y establece un desarrollo equilibrado entre la persona deportista y la sociedad para fluir un compromiso de trabajo deportivo, con tenacidad, solidaridad y formando un ser humano excelente.

El deporte para la paz enseña el liderazgo, la convivencia, la tolerancia y respeto mutuo. Cada vez que hay competencia de los juegos Olímpicos, hay tregua, la paz brilla. De ahí la necesidad de invertir más en la formalización del deporte (establecida en el artículo 52 de la Constitución Política de 1991), tanto en su estructura administrativa como en su profesionalización.

En Colombia, a excepción del fútbol, el baloncesto y el beisbol, las demás disciplinas deportivas requieren ser profesionalizadas para garantizar el acceso de todos al deporte, y especialmente la participación de las mujeres en la dirigencia deportiva.

El premio Nobel de Paz Nelson Mandela (quien nació el 18 de julio de 1918, en Mvezo. Unión de Sudáfrica y murió el 5 de diciembre de 2013, en Houghton, Johannesburgo, Sudáfrica) utilizó la experiencia de los Juegos Olímpicos en 1992 en el mundial organizado en 1995 en Sudáfrica, en donde se destacó la participación de la Selección Sudafricana de Rugby. Sudáfrica no solo ganó ese mundial, sino que logró convertir al deporte en un elemento de unión nacional, logrando estrechar los lazos de todo su pueblo. Con este triunfo, Mandela expresó “No hemos ganado para los 60.000 aficionados que hay en el estadio, hemos ganado para los 43 millones de sudafricanos”.

La imagen del líder Nelson Mandela con la camiseta de los “Springbohs”, entregando la copa al campeón del mundo en 1995 Pienaar Sudáfrica será imborrable en la historia de la humanidad, que permitió la unidad de un país dividido por la discriminación y el racismo.

Como símbolo de la unidad territorial, que ha sido histórica entre los departamentos del Tolima y el Huila, como el “Tolima Grande”, se pudiera establecer que en un clásico entre los dos equipos a saber: Club Deportes Tolima, fundado el 18 de julio de 1954 y Club Deportivo Atlético Huila, fundado el 29 de noviembre de 1990 y con la participación de cada hinchada, hay que propender siempre al llamado cultural y pedagógico a que las barras no se vayan a desbordar y terminar en desórdenes y que con el barrismo social, considerado como política pública ya está planteado en el “Documento Poblacional sobre el Barrismo en Colombia”, elaborado por el Ministerio de Cultura, cuyos autores son: Harold Pardey, Diego Bolaños, María Teresa Salcedo y Omar Fabián Rivera.

Cabe agregar que el Ministerio del Deporte y el Ministerio del Interior, son los entes encargados de tomar acciones para el barrismo social y con el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo.

Como se ha considerado a lo largo de la historia el Deporte es una plataforma para la construcción de la paz, por la reconciliación y el establecimiento de derechos.

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