Se han adelantado tomas de testimonios a las comunidades como sujetos colectivos, en el Tolima y el Huila.

Desde el segundo semestre de 2019, se han ejecutado acciones para abordar la metodología étnica y contra el racismo, la discriminación racial y formas conexas de intolerancia de la Comisión de la Verdad.

A través de los testimonios y relatos de estos pueblos, se pueden garantizar los derechos reconocidos a las étnias, y el mandato de la Comisión de la Verdad que reconoce las afectaciones diferenciales del conflicto sobre estos pueblos. “El ejercicio de escucha a los pueblos indígenas y la inclusión de sus relatos, permitirá lograr una reconstrucción amplia, diversa y completa de la historia del conflicto”, expresó el comisionado Carlos Ospina durante uno de los espacios de reunión.

Los integrantes de la Comisión, adelantaron un trabajo demográfico en los pueblos indígenas presentes en el Tolima y el Huila, esto; con el fin de iniciar un acercamiento por medio de espacios pedagógicos con las comunidades del Consejo Regional Indígena del Tolima (CRIT), la Asociación de Cabildos Indígenas del Tolima (ACIT), el Consejo Regional Indígena del Huila (CRIHU) y las comunidades nasa, embera chamí, pijao, entre otras.

Asimismo, la Comisión de la Verdad adecuó un espacio con los representantes de las organizaciones y pueblos indígenas de Huila y Tolima, a finales de septiembre de 2019, en Neiva- Huila. Allí las comunidades socializaron sus experiencias a través de una línea de tiempo, un insumo que permite conocer los impactos de la violencia sobre las comunidades ancestrales. También, en noviembre, en el municipio de Guamo- Tolima, se realizó un encuentro con el Consejo Regional Indígena del Tolima, mientras, que en el municipio de Ataco, más de 25 representantes de la Mesa Permanente de Concertación Indígena del Pueblo Pijao entregaron a la Comisión de la Verdad, un informe parcial que recoge la información de lo ocurrido durante el conflicto armado en el periodo (1998 – 2015) en la población pijao.

El equipo territorial llegó a la sede del Resguardo Indígena Páez de Gaitania en Planadas, sur de Tolima, para desarrollar un encuentro con autoridades indígenas y líderes nasa del departamento, en diciembre del 2019. En este espacio se obtuvo la participación de cincuenta líderes, entre mujeres, jóvenes, adultos mayores, Guardia Indígena, autoridades tradicionales, docentes indígenas del Resguardo las Mercedes y de la comunidad de Barbacoas del municipio de Rioblanco.

Este despliegue territorial, se hace bajo cinco núcleos de investigación: racismo y discriminación, construcción del Estado Nación y su relación con los pueblos étnicos, economía política del conflicto armado, procesos de resistencia y contribuciones a la paz.

La comisión ha podido avanzar en el proceso de escucha de once testimonios individuales, cuatro entrevistas en la comunidad nasa y siete del pueblo pijao, asimismo con la toma de dos testimonios como sujetos colectivos. Además, se han evidenciado afectaciones históricas que han padecido los pueblos indígenas en torno al conflicto armado y algunas que aún persisten, entre los hechos más recurrentes están las amenazas a sus líderes, desapariciones forzadas, desplazamiento, masacres, reclutamiento de menores, revictimización, violencia sexual, utilización de la mujer como informante, entre otros.

Esas experiencias, han dejado una gran huella en sus organizaciones, pues esto significó un trastorno para su cultura y el debilitamiento o pérdida absoluta de las tradiciones. Un ejemplo de lo anterior es el desplazamiento, que representa una vulneración múltiple y continua de los derechos reconocidos a los pueblos étnicos. “En mi comunidad celebrábamos cuando nacía un niño, nos reuníamos y tomábamos chicha, cantábamos nuestras canciones y quemábamos leña, eso lo perdí cuando tuve que desplazarme junto a mis hijos. Cuando llegué a Purificación me trataban como loca por mis costumbres y creencias, pero yo le doy muchas gracias a nuestra madre tierra y nuestro padre sol porque pude conseguir un territorio para vivir, donde no voy a estar amenazada y con temor de que mis hijos fueran reclutados”, manifestó Naveli Chaguala*, una de las mujeres indígenas en medio de uno de los espacios de pedagogía.

El análisis de la investigación de los núcleos y de los testimonios recibidos serán el insumo principal del Informe Final que entregará la Comisión de la Verdad al final de 2021 y que tendrá como objetivo explicar qué paso durante el conflicto, por qué pasó, que consecuencias dejó en las comunidades y que debe hacerse para que esta experiencia no se repita.

Debido a la emergencia sanitaria la Comisión de la Verdad acogió una serie de medidas para la prevención del contagio, como el trabajo en casa. Desde allí se continúa con el acercamiento y la creación de espacios pedagógicos virtuales con la población indígena de los departamentos de Boyacá y Cundinamarca. También trabaja en Tolima y Huila con diferentes fundaciones y asociaciones.

*Nombre cambiado para proteger a la víctima.

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