‘Ángeles de la guarda’, así llaman a los operadores que prestan su servicio en los corredores viales de la sabana de Bogotá.

 El trabajo de estos operadores es estar pendiente de los inconvenientes que se puedan presentar en la vía.

El servicio que se presta en las vías a través del carro-taller es una asistencia técnica, como un triage, en el que se evalúa el incidente (generalmente varados, pinchados, carros recalentados, con la batería descargada), y ver si se puede arreglar inmediatamente, para afectar lo menos posible al resto de usuarios de la vía.

“Este tipo de servicios, al igual que las grúas o las ambulancias medicalizadas en los casos de accidentes, son posibles gracias al recaudo en las vías. Están disponibles las 24 horas y no tienen ningún costo para el que lo necesite. Les prestamos servicios a los vehículos, también a las motos que transitan por nuestros corredores, y a la comunidad en general, por ejemplo, ayudando a pasar a los niños en donde no hay puentes peatonales”, según explica Diego Morales, vicepresidente de Planeación, Riesgos y Entorno de la Agencia Nacional de Infraestructura-ANI.

Su excelente ayuda y pronta solución a estos inconvenientes que son comunes en las vías es lo que los ha denominado los ‘Ángeles de la guarda’.

“La primera vez que me dijeron que había llegado ‘como un ángel de la guarda’ fueron tres señoras ya de edad a las que se les apagó el carro, luego de pasar un resalto en el peaje Los Andes. Cuando llegué a ver qué les había ocurrido, simplemente se les había desconectado la batería, pero ellas estaban muy asustadas y no sabían qué hacer”, recuerda Luis Bernardo Portilla, uno de los operadores de carro-taller con los que cuenta el corredor vial Accesos Norte a Bogotá.

Seguir leyendo: PANACA abre sus puertas en semana de receso

Por lo general, los operadores del carro-taller y las grúas tienen tres turnos al día, para que los usuarios del corredor puedan contar con este servicio todo el tiempo. El horario de 6 a.m. a 2 p.m. es el más agitado de todos —cuenta Luis—, mientras que el turno de la noche está más enfocado en ayudar a vehículos de carga.

 “Los proyectos concesionados por la ANI han permitido la generación de empleo en los municipios de la sabana de Bogotá. Con lo cual, también se ha podido capacitar a las personas de la zona para que les fuera posible vincularse a este proyecto y hoy contamos con 561 empleos activos. Historias como las de don Luis nos llenan de orgullo pues ayudamos a las personas en las vías a la vez que generamos empleo”, destaca la ministra de Transporte, Ángela María Orozco.

Redactado por: Natalia Ardila